Si has llegado hasta aquí, ya sabes la importancia de realizar actividad física y las consecuencias de permanecer inactivo o pasar mucho tiempo sentado.

Ahora, es importante que sepas que existen distintos métodos para evaluar si eres sedentario o activo, las opciones van desde cuestionarios que se basan en preguntas sobre tus actividades cotidianas hasta métodos que utilizan mediciones usando podómetros, acelerómetros –como el que ya viene integrado en tu teléfono inteligente- y en los monitores especializados de ritmo cardíaco.

Uno de los cuestionarios más utilizado para evaluar la actividad física es el cuestionario de actividad física habitual Baecke, el cual permite clasificar a los individuos en sujetos con actividad baja, moderada y alta. Este cuestionario puedes realizarlo en este mismo sitio web.

Por otro lado, los podómetros y los acelerómetros son aparatos que detectan tu movimiento. El podómetro cuenta el número de pasos que realizas en un período de tiempo. Los acelerómetros miden que tan rápido te mueves y estiman cuanta energía consumiste.

Las unidades de medida comunes empleadas para expresar el costo energético son los METs, kilocalorías (kcal) o kilojulios. Por el otro lado, el MET representa un equivalente metabólico que expresa unidades de energía. Un MET es igual al consumo de oxígeno relativo en reposo ( 1 MET = 3.5 mL O2 por kg por min)

Si tomas en cuenta que la actividad física más recomendada es caminar. Esta la puedes medir con un podómetro o un acelerómetro. Caminar a una rapidez de 4.82 Km/h (esto es a paso ligero) es en promedio equivalente a 3 equivalentes metabólicos (METs), lo cual representa los criterios de actividad física de intensidad moderada.

Ahora, de acuerdo al número de pasos/día, los sujetos se pueden clasificar como sedentarios (menos de 5000 pasos diarios), con baja actividad (de 5,000 hasta menos de 7,500 pasos diarios), con actividad moderada (de 7,500 hasta menos de 10,000 pasos diarios) y con actividad vigorosa (más de 10,000 pasos diarios).